sábado, 25 de abril de 2009

DIFERENTES TIPOS DE CHI (Charlas - Marzo 2009)

Para la medicina tradicional de China, todo lo existente posee Chi, siendo el Chi energía. El universo tiene energía, la Tierra tiene energía, el ser humano también.
El Chi celestial se denomina Tian Chi ( por celestial entendemos el cielo, el éter, los planetas, el universo ). El Chi del planeta Tierra se denomina Di Chi. El Chi del ser humano se lo nombró Ren Chi. Cada uno de los elementos manifiestos en el universo posee su propio Chi, y se los puede clasificar en estos tres grandes grupos: el Cielo, la Tierra y el ser humano.

La visión taoísta postula la idea que establece que todo está interrelacionado (visión compartida por otras corrientes de pensamiento, incluso occidentales). Se cree entonces que la Tierra recibe la influencia del Cielo, los humanos reciben la influencia de la Tierra - y por implicancia también del Cielo.
Actualmente la tendencia académica es apuntar hacia un paradigma integrativista, en gran medida consecuente resultado de años de un pensamiento analítico, divisionista y especificista, que en su afán de comprender y dominar cada una de las partes que componen la realidad ha caído muchas veces en la pérdida de la posibilidad de ver el bosque al ser cegado por sólo un árbol.
Retomando la idea principal que trato de expresar aquí, nuestro bosque en términos energéticos es Tian Chi, Di Chi y Ren Chi – todos ellos; e interrelacionados entre sí. Si comparto esta idea y la comprendo, sé (o creo en que) mi Chi -y por ende quién yo soy- depende también del Di Chi y del Tian Chi. Entonces abro el diario y leo acerca de la contaminación ambiental planetaria en aumento, lo traduzco al lenguaje de tres tipos de Chi… y al menos tomo conciencia que eso – la alteración del Tian y Di Chi – afectarán al Ren Chi: a mí mismo. Entro al supermercado. Veo los alimentos que se ofrecen. Pienso en la forma en que estos llegan a las góndolas. En la manera en que las civilizaciones actuales están rompiendo la Tierra debido a sus métodos de producción ( cuyo fin es la mayor rentabilidad). De todos los alimentos allí en venta, al menos su gran mayoría, están generando grandes modificaciones en la interacción de los tres tipos de Chi debido al mecanismo por el cual se los produce y comercializa.
Escribe Yang, Jwing – Ming en el libro “Las ocho piezas del brocado”: “ Chi es la energía o fuerza natural que llena el universo. (…) En la antigüedad, los chinos creían que el Chi Celeste controlaba los fenómenos atmosféricos, el clima y los desastres naturales (…). El viento ha de soplar, la lluvia debe caer (…) a fin de que el Chi Celeste logre (…) equilibrio energético. El Chi Celeste también afecta al Chi Humano, y la adivinación y la astrología son intentos de explicarlo.
(…) El Chi Terrestre es influido y controlado por el Chi Celeste. Por ejemplo (…) sin lluvia las plantas mueren.” . Luego sigue en “La Esencia del Taiji Qigong”: “Cuando un elemento pierde su equilibrio, enferma, muere y se descompone. Así pues, el equilibrio, la armonía y la influencia entre unos y otros constituyen los temas más importantes”. También hace referencia al Feng Shui como manera de analizar la relación entres los tres Chi: de Cielo, Tierra y Hombre.

Yo – en cuanto ser humano – sólo puedo ocuparme en forma directa y concreta de mi propio Chi. Una parte del mismo es heredado de los padres al momento del nacimiento. Nada puedo hacer para modificar esta clase de energía heredada, más sí puedo conservarla. Esta clase de energía (humana) se la llama Ching (Esencia). Podemos pensarlo como un reservorio energético, un tanque de nafta alojado en mis riñones, el cual iré utilizando a lo largo de mi vida hasta que, al acabarse el reservorio, moriré. Por eso, si deseo vivir más tiempo y con una buena salud, trataré de conservar mi Esencia (Ching).
Existe en el ser humano un segundo tanque o reservorio energético alojado debajo del ombligo y llamado Tan Tien inferior, en el cual puede cultivarse y almacenarse Chi. ¿Cómo cultivo y aumento mi Chi? El Chi humano se incorpora a través de la respiración y de la comida, y se altera con el pensamiento y el sentir.

Ejercicios respiratorios. Respirar aire. Aire que respiro como ser humano en un planeta dado, éste planeta Tierra. Aire con mayor o menor grado de pureza, de limpieza o de toxicidad, siendo hasta ahora el propio ser humano el agente con mayor grado de posibilidad de definir esta limpieza o toxicidad del mismo. Aire, Cielo.
La comida que ingiero proviene de la tierra de la Tierra. El Sol está lastimando algunas plantas porque las civilizaciones han roto la capa de ozono. Las frutas y vegetales han perdido nutrientes porque la tierra los ha perdido también. Nuevamente somos nosotros como especie los mayores responsables. El Di Chi, el Tian Chi y mi Ren Chi. Todos relacionados.
Conocer, entender, saber, tomar conciencia, responsabilizarse. ¿Qué clase de Chi estoy incorporando al comer un pancho con mayonesa? ¿Cómo se producen ambos? ¿Qué se altera para poder producirlos?
¿Qué “calidad” de Chi incorporo al comer unas galletitas de color amarillo envasadas en un papel plástico? ¿Qué se altera para que se los pueda producir y comercializar?
¿Qué “calidad” de Chi incorporo al beber un líquido marrón contenido en una botella plástica y con una etiqueta que lleva plomo en la tinta? ¿Qué se alteró para que se lo puedo estar vendiendo en el supermercado? ¿ A dónde va a parar ese envase plástico y esa etiqueta con plomo?

Mi propio Chi, el Ren Chi, yo mismo vivo en esta Tierra - que posee su Di Chi - y rodeados del Universo con su Tian Chi; todos coexistiendo y vinculados. Puedo no saberlo, ignorarlo, más si lo sé, tengo la responsabilidad del que sabe. No necesariamente la obligación legal, social o familiar, pero sí la responsabilidad. Responsabilidad que adquiero en el momento en el cual tomo conciencia de las consecuencias de mi conducta humana sobre algo mucho más grande como son la Tierra y el Universo.
Yo, que escribo esto con convicción, siento mi responsabilidad transformarse en cierta obligación de acción a favor del equilibrio energético: de mi propio cuerpo humano, pero también de la Tierra y del Cielo. No necesariamente realice una “gran” acción, pero sí al menos un primer paso. ¿Qué primer paso deseo dar?

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